Mucha gente sabia me enseñó que de los errores se aprende, y de los tropezones lo único que queda es levantarse, para seguir adelante. No hay que tener miedo al fracaso porque al final lo que te termina haciendo fracasar es justamente ese miedo. El miedo no te deja ver la verdad, el miedo te atrapa y te debilita, te quita las fuerzas para seguir, te impide animarte. Mis desconfianzas sobre mi misma me terminan perjudicando, me terminan haciendo mal. Mis pocas esperanzas de que todo llega, de que todo se puede lograr. Todo eso es producto del miedo, del miedo que tengo a ser, a ser alguien, a ser yo. El miedo a caerme y jamás lograr levantarme, el miedo a la exigencias de la vida. No quiero perder, no quiero fracasar, y eso hace que en estos momentos lo este haciendo.
martes, 25 de noviembre de 2008
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